{O Stella Marie}

En mi casa siempre nos han gustado los perritos, antes mis papás nos dejaban tenerlos pero de repente los llevaban a casa de mi abuela, o algún cuento, quizá los daban en adopción, Dolly recuerdo era una boxer que tuvimos cuando yo era pequeña y nos vio crecer, hasta que un día en un paseo a mi hermano se le zafó de la cadena y corrió hacia periférico, cuando solo eran 2 carriles pero fue fatal, después llegó Micky un pastor alemán el cual nos dijeron que había muerto en un accidente en los Mochis, luego mi hermano mayor llevó unos husky pero uno se perdió y otro lo robaron, pero entonces a finales de los 90 por primera vez tuvimos un airedale terrier, aunque era mas bien de mi hermano Mario, todos lo queríamos, era un perro increíble, amoroso, juguetón y muy inteligente, fue muy triste cuando lo perdimos joven por enfermedad, fuimos a varios veterinarios pero no se pudo lograr nada, tuvimos que dormirlo, yo no fui, fue Mario quien se aventó por segunda vez la pérdida de un perrito, yo todavía creo que fue cuando pasamos los momentos mas tristes en mi familia, a mi papá le echaban mal agüero, y el perrito absorbió todo. Habíamos dicho que no volveríamos a tener un perrito, porque Alfonso había dejado un gran hueco en nuestras vidas, pero yo no pude más, me la pasaba en internet buscando en venta o adopción “airdale terrier en Guadalajara”, una vez hasta fuimos a un criadero, pero la cifra era tan elevada que nuestros papás obvio dijeron que no.

Un día, en los clasificados del informador salió “cachorros airdale terrier en venta” el precio era muy accesible, hablamos, nos dieron la locación la cual era cerca de nuestra casa y podíamos ir a escoger el que quisiéramos, juntamos dinero mis hermanos y yo y fuimos en búsqueda de el nuevo integrante. Eran varios, tengo un recuerdo vago de como fue, pero había un cachorrito que venía a jugar con nosotros, además tenía una marca en el pecho muy peculiar, un lunar blanco de pelos, decidimos que era el indicado y se hizo la transacción. Stella la llamamos, tenía 3 meses de nacida y se dormía en mi mano, creció, mis hermanos se casaron, se fueron a vivir a Londres un rato, al final fuimos Stella y yo.

Stella siempre estuvo ahí para mi, aunque a veces me tenía que ir de viaje, o no podía tenerla cuando salí de casa de mamá, respetar contratos, respetar roomies, pero siempre ahi, con los ojos mas hermosos del mundo, mi venadito, mi pony, mi burrito, entre mudanzas, corazones rotos, celebraciones, derrotas, la llegada de sobrinas, sobrino, siempre estuviste ahi, casi 15 años, llenos de mucho amor mutuo, me siento afortunada de haberte tenido en mi vida. Gracias por todo Stella, te voy a extrañar.

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Siempre serás esta canción de PJ Harvey.

O Stella Marie you’re my star
stand on ground look up at her just hanging in the gold stones
just hanging there face froze

But i think i see her smiling
Gold

O Stella Marie you’re my star
in your blue blue tavern you light my lantern
o stella’s large pink on her face glowing this place

A place for heroes only
Gold

O Stella Marie you’re my star pin you to my chest
sell you to the rest wish as i kiss her gown
send those angels down to woo me now i think i see her smiling

Gold

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One comment

Espero que sus mamás les haya enseñado a ponerse el suéter.